Los primeros viajes

Mi papá y mi mamá se divorciaron cuando yo tenía 2 años.

Mi mamá, a sus 28 años, se fue de Lima por amor en búsqueda de aventuras. Valiente ella, agarró sus petacas y se fue con una hija de 5 años, en la época en la que no había internet ni celular #condoshuevos #loqueseheredanosehurta. Su primer destino, Sudán #aquisitonomas

Mi papá, al cabo de unos meses y a sus 32 años, recibió a este paquetito de 5 años, oso de peluche en mano, que volvió para quedarse.

Durante los años siguientes vivimos con mis abuelos y mi bisabuela. De ellos aprendí muchas cosas incluyendo las palabras cacaseno, tetudo y bellaco.

El acuerdo decía que yo visitaría a mi mamá cada año durante las vacaciones de verano. Plancha quemada porque me tocaba siempre invierno.

Durante los primeros años, me presentaba en el país que correspondiera con una maleta hecha por un hombre de esa edad, pensando en cómo evitar todos los peligros posibles para su hijita. 15 pantalones de corduroy, 10 pares de zapatos, no se cuántas casacas, mi botiquín. etc etc.

Hoy he logrado optimizas mis maletas en comparación a las que él me hacía, pero el botiquín nunca falta porque soy un poco hipocondriaca una mujer precavida.

Este es el que traje para Paris #sacatulinea :

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Viajaba como UM, unaccompanied minor, con los permisos notariales de ley y toda la vaina. Me iba siempre acompañada de mi muñeca o peluche favorito.

Mi papá tenía que dejarme en manos de las aeromozas, quienes normalmente eran súper buenas conmigo. Me daban regalitos, libros para pintar, rompecabezas para que no fastidie me entretenga, me llevaban a la cabina del piloto, y así transcurrían las cuchumil horas que duraba el viaje. Después de unos años empezaron las cartas o cassettes para el avión de mis amigas y todo se hizo más entretenido.

Me acuerdo claramente que en uno de mis primeros viajes sola, miré por la ventana y estaba segura de haber llegado a Europa porque veía “nieve” pero no entendía donde estaban las casas y donde vivía la gente. Eran las nubes…

El primer destino fue Sudán. Yo, entre los 6 y 8 años me levantaba al alba #goodolddays y salía a inspeccionar. Mi mamá dormía con la puerta cerrada, así que no me quedaba otra que bajar a buscar al resto de mortales. El único problema es que esos mortales hablaban árabe o inglés. Tuve que ingeniármelas para pedirles el desayuno, salir al jardín a jugar con el perrito, etc y así fue como aprendí a hablar inglés. #acochachosaprendi #comosiempre

Era todo tan diferente! De hecho, la primera vez que fui y con mis 5 añitos, me puse a llorar cuando llegué el aeropuerto. La gente se vestía diferente, los hombres usaban «vestido blanco» y las mujeres se tapaban toditas hasta la cabeza. No entendía nada.

De vez en cuando teníamos que meternos rápido a la casa y cerrar las ventanas, las puertas, etc porque venía el «habub» un tormentón de arena como este:

habub

Yo alucinaba con todo lo que pasaba. Cuando íbamos al supermercado estaba siempre medio vacío (de productos) y a los únicos pedazos de carne que habían les rondaban unas mosquitas. #recontralimpio #wacala. A cierta hora, la cuidad se paralizaba y todos sacaban su alfombrita para rezar. Las noticias de mujeres «castigadas» a pedradas por salir a la calle con la cabeza destapada no eran casos aislados #quefuerte #algoandamal.

Digamos que no eran las típicas vacaciones a Disney.

Al cabo de un año ya no estaba sola. Nació mi hermano. Lindo él. Pero cómo me costó compartir mi espacio con otro personaje. Yo en Lima y durante 9 meses era «la reina» de mi casa. Luego llegaba a Sudán y estaba este critter hyper que todo el día quería jugar, como cualquier niño de su edad. Y a mi, como a todos los que tienen hermanos menores, me tocaba la de bancártelas todas porque «tu eres la mayor».

No, nunca he vivido con el más de 3 meses, pero es el mejor hermano que la vida me pudo dar. Nos queremos, conocemos y apoyamos como si hubiéramos vivido juntos toda la vida.

Unos 4 o 5 años después se mudaron a Chipre, una isla en el mediterráneo. El país del papá de Yusuf Islam, popularmente conocido como Cat Stevens #soyfan. Ahi me compré mi CD.

Esos años fueron lindos; las ciudades eran mostras, habían muchas playas, me encantaba el griego (me refiero al idioma, oye), me gustaba la comida, tenía amixers. Nada más me altera un poco ver las fotos de la época porque era la del cerquillo bombé como este que encontré en internerd.

cerquillo

Y no entiendo cómo nadie me avisó que me quedaba FATAL!

El internet llegó a mi vida cuando tenía 15 años. Antes de eso, tenía que esperar a la carta mensual y a la llamada que me tocaba cuando mi mamá lograba comunicarse conmigo. No creas que era fácil.

Hoy, 27 años después, he seguido un camino parecido al de mi mamá, que además me trajo a 3 horas y media de su casa en Bonn.

Felizmente con otras condiciones, como el internet. Chateo con mis amigas y familia todo el tiempo, hablo por teléfono con mi papá, veo por facetime a los hijos de mis amigas y les canto las canciones de siempre. Y con mi engreída, mi ahijada hermosa, tengo un pacto que se cumple fielmente. Cada Miércoles le mando un video contándole el update semanal y ella me responde los Jueves con unos vídeos maravillosos que siempre empiezan con un «maína, te extraño mucho».

Y así la vida se va haciendo más fácil y menos triste la separación. Cada mensaje de tu familia o amigos, por corto que sea, es un momento de felicidad.

Y es que extrañar es el precio que se paga por vivir momentos inolvidables.

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4 respuestas a “Los primeros viajes

  1. Que loco tu botiquin, je je. Me parecio ver Omeprazol pa despues de un buuueeen almuerzo??? 😉

    Y que gracioso lo de Cat Stevens, me crees si te cuento que lo escucho amenudo en disco de vinilo (peace train).

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